27.6.05

To heaven.

Las peregrinaciones tienen siempre algo de siniestro.
Antes del amanecer sólo se aprecian las siluetas, el contorno de los pecados.
Avanzaba sin ver los pasos que dejaba ni las piedras próximas, mi vista sólo llegaba hasta la leve luz de las miradas, que, de cuando en cuando, volvían sobre las misteriosas formas de los nopales y las fantasmales alcaparras que cercaban el camino. Las voces pobladas de niebla rememoraban rostros, llantos y penas. Asistí a sus murmullos con azoro en los oídos: señalaban a los pecadores que con sus pies descalzos pisaban la senda forrada de espinas, piedras y hormigas, y sumada a semejante muestra de soberbia, su risa agobiaba a quienes regresaban de la misma manera, caminando y no sobre ruedas, sino sobre sus plantas doloridas - Es cómo si no hubieran cumplido la manda- decían – vuelven sobre sus pasos, los recogen. Por la madrugada, cuando recién salí de la alcoba, no sabía a que me enfrentaría, a la mitad de la peregrinación lo entendí: un encuentro con la maldad encarnada, que pasa desapercibida por disfrazarse de religiosidad, de alabanza, de agradecimiento. Era falso: la peregrinación para honrar a San Juan, a Tlaloc o al dios que trajera la lluvia, fue sólo un pretexto para sacar a pasear al rencor, a la envidia. Aunque tal vez no de todos. Ciertamente, también descubrí algunos seres destacaban por tener dolor en su alma, por que su propósito era otro, purgar el espíritu de algún pesar, gastar la culpa al arrastrarla, purificar su mirada hiriéndola con la oscuridad. Esas almas nos guiaban aunque fueran tras nuestras espaldas, su fuerza fue realmente la luz que iluminó el sendero. Lo agradezco, estaba perdida en un camino por el que me deslizaba sin saber, al reconocer el aliento de la podredumbre de almas sentí miedo, sin embargo, a veces se corre con suerte y aparecen quienes aspiran a ser humanos.

25.6.05

He vivido una gran semana. El martes fui a la Unidad Académica de Letras de la UAZ, vi la lista: soy el veintitantos de la lista de aceptados. Eso me hace feliz. Muy feliz. Luego hice más cosas. Leí. Continuio con Pedro Páramo (por segunda vez). José Carlos Becerra.. sí, aunque cualquiera pueda comprárselo.. José Emilio Pacheco gracias a Rome y lloré cuando releí el libro de Lecturas de Sexto Grado, de la primaria, parece que una prima lo dejó por ahí.. He amado a Tom desde aquí, pero todavía no lo conozco, tal vez sea ese el secreto del amor. Cómo sea, estarás bien, Amado Mío. Ayer salí a las 5:30 am de la casa. Caminamos a través del pueblo, hasta el límite. Seguimos por el monte, por una senda trazada por antiguos seres que la tierra ya olvidó. Caminabamos hacia Pánuco, ahí celebraban ya a San Juan Bautista, pedían por la lluvia, otros por sus causas, otros no pedían y agradecían. Conté cincuenta personas en el camino, una mujer iba descalza, - Cuantos pecados no tendrá- Cuantos pecados no llevarás si sigues criticando- escuché. Nos acompañó la luna, la fina lluvia con que Dios nos bendecía y el perfume de flores invisibles. Yo no tenía en mente ningùn rezo. Ninguna súplica, ninguna petición. No era miembro de la peregrinación. Sólo andaba por que el sendero me conducía a lo desconocido. Agradecía a mi Padre Celestial haber auxiliado a mi madre, fue una linda ocasión para agradecer muchas cosas, pero la gratitud se extendió hasta el arcoiris de tierra, los nopales y las piedras, todo tan embellecido en la mañana que resumaba gratitud. Supongo que la naturaleza agradecía a la vida, o al revés. No lo sé. Al llegar al pueblo me di cuenta que era más pequeño que Morelos. La iglesia se veía desde lejos, blanca la cúpula. Antes de alcanzar la calle de la iglesia, un desfile de moros y cristeros pasaron frente a mi. Los disfraces se confundían con la verdad. Avanzamos a pesar de la lluvia que ya caía más gruesa y nos adentramos en el templo. Un ciento de almas oraban. Su "manda" había concluído. Pies astillados, heridos, temblaban de dolor. Un mariachi tocaba canciones desconocidas en honor a San Juan. Luego llegaron los "batallones": una veintena de hombres "armados", una banda de guerra, un bulto de San Juan y un montón de oraciones por rezar. Yo ajena a todo. Yo extasiada ante la belleza de las personas. Ante lo inédito de mi vida. Extasiada ante el poder de la fe. Ante la tradición. Regresé a casa después de las diez. Comí y después de un rato, dormí.

24.6.05

Primero la primaria.

Encontré un libro de sexto año de primaria. No pude reprimir las lágrimas, ni el brotar de los recuerdos. Me asombró recordar las imágenes, letras, pero no a los autores. La introducción, escrita por Antonio Alatorre, tiene el propósito de hermanas a los autores con los niños. Ya sería yo gran amiga de Cortázar, con tanto año de conocernos. Aquí, algunas de las lecturas.

Estrella de mar.

La estrella polar

cambió sus vestidos

y los tiró al mar.

-Juan León Mariscal.

22.6.05

Oorlog

La oscuridad se abrió como sus labios Irradiando el sendero la risa de su interior Él se deslizó primero La embriaguez bulló desde la medula extendiéndose hasta las bóvedas Hirvió la saliva hasta verterse sobre su n i e b l a Padecieron hasta morderse guerrearon hasta desearse. Alientos abrigaron en su centro La conciencia naufragó en bajo la espuma la deidad los consagró al orgasmo sempiterno

21.6.05

¿QUIÉN, DISTANCIA?

Todo sucede en los vasos de espumas comunicantes que llevan

[ el movimiento a las últimas consecuencias de lo visible.

-José Carlos Becerra.

Es su rumor

puntas de maguey que silban tus nombres,

rostros de tierra que se vuelcan en la soledad y doblan la cuadra.

Burbujas sedientas que te llaman desde mi flor,

noches indormibles, ávidas de piel,

verano emergente en sábanas heladas;

maullidos en el pecho, tus suspiros.

Y enumero los restos que me quedan de tu presencia

con la esperanza de reconstruirte o construirte apenas en mi seno,

de amarte;

te transformo en real, eres visitante de mis nuevas noches

sólo lluvia que me riega.

Desde el Edo. De la Tambora, a ‚ XX. VI. MMV. 21:46 hrs. Local.

20.6.05

De Gonzalo Rojas. Otro Favorito.

RETRATO DE MUJER

Siempre estará la noche, mujer, para mirarte cara a cara,

sola en tu espejo, libre de marido, desnuda

con la exacta y terrible realidad del gran vértigo

que te destruye. Siempre vas a tener tu noche y tu cuchillo,

y el frívolo teléfono para escuchar mi adiós de un solo tajo

Te juré no escribirte. por eso estoy llamándote en el aire

para no decirte nada, como dicen en el vacío: nada, nada,

sino lo mismo y siempre lo mismo de lo mismo

que nunca me oyes, eso que nunca me entiendes nunca

aunque las venas te arden de eso que estoy diciendo.

Ponte el vestido rojo que le viene a tu boca y a tu sangre,

y quémame en el último cigarrillo del miedo

con la herida visible de tu belleza. Lástima

de la que llora y llora en la tormenta.

No te me mueras. Voy a pintarte tu rostro en un relámpago

tal como eres: dos ojos para ver lo visible y lo invisible,

una nariz de arcángel y una boca de animal, y una sonrisa

que me perdona, y algo sagrado y sin edad que vuela en tu frente,

mujer, y me estremece, porque tu rostro es rostro del Espíritu.

Vienes y vas, y adoras al mar que te arrebata con su espuma,

y te quedas como inmóvil, oyendo que te llamo en el abismo

de la noche, y me besa lo mismo que una ola.

Enigma fuiste. Enigma serás. No volarás

conmigo. Aquí mujer, te dejo tu figura.