22.1.07

Cortázar

UNA CARTA DE AMOR

Todo lo que de vos quisiera/ es tan poco en el fondo/ porque en el fondo es todo,/

como un perro que pasa, una colina,/ esas cosas de nada, cotidianas,/ espiga y cabellera y dos terrones,/ el olor de tu cuerpo,/ lo que decís de cualquier cosa,/ conmigo o contra mía,/

todo eso es tan poco,/ yo lo quiero de vos porque te quiero./

Que mires más allá de mí,/ que me ames con violenta prescindencia/ del mañana, que el grito/ de tu entrega se estrelle/ en la cara de un jefe de oficina,/

y que el placer que juntos inventamos/ sea otro signo de la libertad./

Cortazar

APLASTAMIENTO DE LAS GOTAS Yo no sé, mirá, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana, se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes mientras le crece la barriga, ya es una gotaza que cuelga majestuosa y de pronto zup ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol. Pero las hay que se suicidan y se entregan en seguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran, me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.

Gonzalo Rojas

PAREJA HUMANA Hartazgo y orgasmo son dos pétalos en español de un mismo/

lirio tronchado/

cuando piel y vértebras, olfato y frenesí tristemente tiritan /

en su blancura última, dos pétalos de nieve/

y lava, dos espléndidos cuerpos deseosos/

y cautelosos, asustados por el asombro, ligeramente heridos/

en la luz sanguinaria de los desnudos:/

un volcán/

que empieza lentamente a hundirse./

Así el amor en el flujo espontáneo de unas venas/

encendidas por el hambre de no morir, así la muerte:/

la eternidad así del beso, el instante/

concupiscente, la puerta de los locos,/

así el así de todo después del paraíso:/

-Dios, ábrenos de una vez.

Tomás Segovia

Y sin embargo, a veces, todavía, así de pronto, cuando te estoy viendo, vuelvo a verte como antes, y me enciendodel mismo modo inútil que solía. Y me pongo a soñar en pleno día, y reprocho al destino,corrigiendo, como los locos, lo que fue; y no entiendocómo no pude nunca hacerte mía. E imagino que anoche me colmaste de placeres sin nombre, y que esa chispa perversa y de ternura en tu mirada prueba que lo otro es nada -que gozaste, que a ti también este limbo te crispa, ¡que al fin te di el orgasmo!- y lo otro es nada.

11.1.07

Sentido

Ya entramos en el año. Por fin. Nació Angela del Rosario, hija de Virginia el 29 de Diciembre. Pero pasemos a materia... Yo. Que pasó en esta transición de año? Que lo que era mi norte desapareció y en cambio nuevos cosquilleos me acusan. A últimos días leí a Saramago y no es para menos que eso hubiera dado nuevos giros a mi pensamiento. Ahora estoy por terminar La velocidad de la luz de Javier Cercas que por mucho supero mis expectativas. De hecho, cuando pienso que la vida no ha de sorprenderme más un huracán me arrastra y todo lo concebido estalla. Ahora tengo definitivamente otras miras. No me fui a Zacatecas como tanto lo juré el año anterior, y eso es debido a que mis intereses han cambiado. Un golpe nuevo y poderoso me arrancó de la orilla para llevarme mar adentro.
Me siento feliz. Es mi declaración. Felices sean!!!
A ti, ningún lector, el mayor de mis abrazos.

11.12.06

Se cumplen los deseos

Ya quiero terminar con todo. O que algo termine conmigo. Casi maldigo a mi generación. Tan estúpidamente cambiante o indiferente. O tan absurda como lo que digo. En fin. Que algo termine conmigo, que el dos mil seis termine ya. Eso quiero.
Hoy fue un día raro. Fueron demasiadas emociones inconfesables, nadie puede saber que tanto sentí hoy, escuchando jazz, a Sabina y a Telefunka. Agustín me obsequio Nieve de Pamuk... qué más debía pedir hoy? Una señora me dijo que debía agradecer a Dios por poder trabajar en una librería, tener la oportunidad de aprender de tantos libros y de escuchar canciones tan bonitas como las de Sabina. Me conmovió mucho, y un instante después, con los ojos aguados, pensé en su ingenuidad, por que ella creía que Sabina era un cantante cristiano, y no sé si lo sea, bueno, si Sabina se considere cristiano, pero no creo que como género musical lo sea. Luego de pensar en su ingenuidad pensé en la mía, que divago sobre cosas inútiles [la fe de Sabina] en lugar de centrarme en lo importante de su mensaje, el agradecimiento, por la oportunidad de vivir el día... nada más. En fin, hoy fue un día complicado para mi y casi nadie lo notó, o tal vez nadie, por que los clientes no se fijan en mi mirada, ni conocen mis gestos y mucho menos adivinan que mi distracción no es por vacío sino por revolución interna.
Ojalá no haya más días de estos, al menos hasta que termine el año. Y para qué poner plazo? Para refugiarme en él, para creer que estaré intranquila, pero que el primero de enero, milagrosamente, la madeja de mi vida comenzará a resolverse... Ojalá!
Ningún Lector: [Que también puede ser Rome] Invítame a una posada.... donde haya piñata, ponche, champurrado y tamales...