27.6.05
To heaven.
25.6.05
24.6.05
Primero la primaria.
Estrella de mar.
La estrella polar
cambió sus vestidos
y los tiró al mar.
-Juan León Mariscal.
22.6.05
Oorlog
La oscuridad se abrió como sus labios Irradiando el sendero la risa de su interior Él se deslizó primero La embriaguez bulló desde la medula extendiéndose hasta las bóvedas Hirvió la saliva hasta verterse sobre su n i e b l a Padecieron hasta morderse guerrearon hasta desearse. Alientos abrigaron en su centro La conciencia naufragó en bajo la espuma la deidad los consagró al orgasmo sempiterno
21.6.05
¿QUIÉN, DISTANCIA?
[ el movimiento a las últimas consecuencias de lo visible.
-José Carlos Becerra.
Es su rumor
puntas de maguey que silban tus nombres,
rostros de tierra que se vuelcan en la soledad y doblan la cuadra.
noches indormibles, ávidas de piel,
verano emergente en sábanas heladas;
maullidos en el pecho, tus suspiros.
con la esperanza de reconstruirte o construirte apenas en mi seno,
de amarte;
te transformo en real, eres visitante de mis nuevas noches
sólo lluvia que me riega.
Desde el Edo. De la Tambora, a XX. VI. MMV. 21:46 hrs. Local.
20.6.05
De Gonzalo Rojas. Otro Favorito.
RETRATO DE MUJER
Siempre estará la noche, mujer, para mirarte cara a cara,
sola en tu espejo, libre de marido, desnuda
con la exacta y terrible realidad del gran vértigo
que te destruye. Siempre vas a tener tu noche y tu cuchillo,
y el frívolo teléfono para escuchar mi adiós de un solo tajo
Te juré no escribirte. por eso estoy llamándote en el aire
para no decirte nada, como dicen en el vacío: nada, nada,
sino lo mismo y siempre lo mismo de lo mismo
que nunca me oyes, eso que nunca me entiendes nunca
aunque las venas te arden de eso que estoy diciendo.
Ponte el vestido rojo que le viene a tu boca y a tu sangre,
y quémame en el último cigarrillo del miedo
con la herida visible de tu belleza. Lástima
de la que llora y llora en la tormenta.
No te me mueras. Voy a pintarte tu rostro en un relámpago
tal como eres: dos ojos para ver lo visible y lo invisible,
una nariz de arcángel y una boca de animal, y una sonrisa
que me perdona, y algo sagrado y sin edad que vuela en tu frente,
mujer, y me estremece, porque tu rostro es rostro del Espíritu.
Vienes y vas, y adoras al mar que te arrebata con su espuma,
y te quedas como inmóvil, oyendo que te llamo en el abismo
de la noche, y me besa lo mismo que una ola.
Enigma fuiste. Enigma serás. No volarás
conmigo. Aquí mujer, te dejo tu figura.